La colocación del abanderamiento del proyecto y la formalización de los avales ante el Ayuntamiento marcan el inicio de una intervención urbanística que busca redefinir el lujo integrado en el Tossal de l’Asprar.
El paisaje costero de la Costa Blanca Norte ha iniciado una de sus transformaciones más esperadas de la última década. Tras años de planificación técnica y administrativa, el sector comprendido entre Cala Pinets y La Llobella ya luce la delimitación oficial que señala el nacimiento de Patmore Resort & Residence, un proyecto que trasciende lo residencial para convertirse en un nuevo hito arquitectónico en el municipio de Benissa.
A diferencia de otros desarrollos en el litoral mediterráneo, la viabilidad de Patmore se asienta sobre un riguroso cumplimiento de la legalidad vigente, la mercantil responsable ya ha obtenido los informes técnicos favorables necesarios y ha procedido a la formalización del aval millonario de garantía ante el Ayuntamiento de Benissa.
Este movimiento administrativo no solo despeja cualquier incertidumbre legal, sino que garantiza la ejecución de las infraestructuras asociadas al complejo. La reciente instalación de la cartelería publicitaria y las banderolas perimetrales son, en la práctica, el anuncio visual de un «pistoletazo de salida» que cuenta con todos los parabienes institucionales.
Para todo este fin han comenzado las labores de poda en la pinada de Patmore, ya que el 80% de esta se encuentra afectada por una plaga que no permite ninguna otra solución, para lo que el ayuntamiento ha facilitado los permisos necesarios para esta intervención. A continuación llegará la demolición de la finca, ya que la mercantil cuenta con un informe favorable y ha pagado las tasas correspondientes. Terminados estos trabajos se iniciará el proceso de edificación del proyecto hasta su finalización definitiva y apertura prevista para el 2028.
Integración en el entorno: el Tossal de l’Asprar
El desafío de Patmore no es solo constructivo, sino paisajístico. El proyecto se ubica en un entorno natural envidiable, lo que ha obligado a los diseñadores a apostar por un modelo de integración ambiental. El objetivo declarado es elevar el estándar de la Costa Blanca Norte sin romper la armonía del Tossal de l’Asprar, utilizando materiales y densidades que respeten la orografía de la zona.
Con la fase de validación superada con éxito, el complejo ha pasado «del plano a la realidad».
Un impulso para el sector de alta gama
La puesta en marcha de este resort supone un espaldarazo económico para Benissa, posicionando al municipio en el mapa del turismo hotelero y residencial de lujo a nivel internacional. Con el arranque inminente de las obras, la Costa Blanca Norte se prepara para la llegada de un perfil de residente que busca privacidad, diseño de vanguardia y una conexión directa con el entorno marino.































